¡¡ATENCIÓN!!:  Este sitio usa cookies propias y de terceros y tecnologías similares. Si no cambia la configuración de su navegador, usted acepta su uso.

Loading color scheme

Balón Intragástrico

El balón gástrico o intragástrico es una técnica restrictiva temporal del volumen del estómago que se realiza por endoscopia, es decir, por la boca con el paciente dormido.

El paciente cuando lo lleva come menos porque nota una saciedad precoz y ha ralentizado el vaciamiento gástrico.

Se utiliza en obesidades de grado I o II y su objetivo es modificar los hábitos alimentarios y de estilo de vida del paciente con la ayuda del equipo de nutrición, psicología y preparador físico. 

El papel del nutricionista junto al esfuerzo del paciente son fundamentales para el éxito de este método. La sensación de saciedad provoca una menor ingesta de cantidad de comida, que se traduce en la modificación de las conductas alimenticias desde el principio, como la cantidad de alimentos y la realización de una actividad física constante. Complementar el tratamiento con una dieta basada en los cambios de hábitos alimenticios es fundamental, no solo para conseguir bajar de peso si no también para ayudar al paciente a conocer que tiene y que no tiene que comer. Ningún paciente sometido a este tratamiento que siga fielmente su reeducación nutricional, tendrá efecto rebote.

Aunque es cierto que cualquier persona que padezca obesidad y sobrepeso puede someterse al balón gástrico, no todas son capaces de conseguir el resultado esperado con este tratamiento. Por ello nuestro equipo médico siempre realiza un estudio personalizado previo para saber en qué situación se encuentra y si es recomendable esta técnica.

Actualmente, los balones más usados son el de 6 meses y el de 1 año ajustable.

El parecido entre ambos consiste en que ambos tienen el mismo volumen (600-650 cc), se llenan con suero fisiológico y se colorean con una sustancia llamada azul de metileno, de modo que si por cualquier motivo excepcional el balón fuga, el paciente detecte este vaciado por el color verde de su orina (debido a la mezcla del amarillo de la orina y el color azul del colorante).

Ambos pueden producir el mismo cuadro de vómitos y molestias durante aproximadamente 2 días tras su colocación en un 70% de los casos, ya que esta reacción depende del volumen de llenado y éste no varía en ambos modelos.

También en ambos casos hay que tomar una dosis de omeprazol al día mientras se lleva para evitar que los ácidos del estómago dañen la pared del balón.

Elegir uno u otro va a depender del número de kilos que el paciente necesite perder para volver a su estado de peso normal. En situaciones con un grado 2 de sobrepeso lo más común es que se indique el de 6 meses, ya que la cantidad de volumen que hay que perder es menor en comparación de otros métodos. En el caso de encontrarnos una obesidad de tipo 1 e incluso también algunas de tipo 2 lo normal será un balón gástrico de 12 meses, la duración será mayor no solo por el número de kilos que debe de perder sino por la necesidad de reeducar al paciente sobre los importantes hábitos de alimentación, además, para conocer un poco más la diferencia entre ambos:

En el caso del balón de 6 meses su permanencia no se puede alargar, puesto que a partir de este plazo puede romperse su pared, al deteriorarse la silicona por el ácido del estómago. El hipotético riesgo de esta situación sería que se desplazara del estómago al intestino causando una obstrucción intestinal. Hay muy pocos casos descritos de este tipo en el mundo.

El balón de 1 año tiene 2 características que permiten mantenerlo ese plazo: por un lado su pared es más gruesa y resistente al ácido estomacal, por otro lado, en el interior lleva un elemento elástico que al colocarlo en el estómago adopta una forma circular cuyo diámetro es superior al píloro por lo que aunque se deshinche no puede migrar del estómago.

Este balón es también “ajustable”, llamado así porque la estrategia definida por el fabricante es colocarlo inicialmente con un volumen de 400 cc, con lo que la incidencia de vómitos será mucho menor, y a los 4 meses, cuando se haya producido una cierta adaptación del paciente al balón, llenarlo hasta 650 cc dándole otro “empujón” a la restricción en el volumen del estómago.

En la actualidad, la experiencia ha demostrado que tal efecto “empujón” es mínimo o nulo, por lo que habitualmente se llena con 650 desde el principio. Sin embargo, esta válvula de llenado sí permite que si el paciente llega a presentar vómitos muy intensos y repetidos (4% de casos), en lugar de tener que retirarlo como en el caso del de 6 meses, permite deshincharlo parcialmente, mejorar los síntomas y rellenarlo unos meses después.

Ambos balones (de 6 meses y 1 año) producen una pérdida de peso semejante (80% del exceso de peso con IMC (índice de masa corporal antes de colocar el balón) de 30, 60% con IMC 31-35 y 40% con IMC 35-40), aunque en general y basándose en la experiencia, los de 1 año producen unos 2-3 Kg. más de pérdida de peso.

Ambos balones se colocan y retiran con sedación o anestesia general breve, de modo que tanto en la colocación como en la retirada el paciente puede marcharse a casa en 1 hora aproximadamente sin haber necesitado hospitalización.

Ambos balones son también buenas opciones terapéuticas para personas que sufren hipertensión con mal control, y de hecho en otros países europeos se utilizan habitualmente con este fin. No son muy útiles para controlar la diabetes tipo II, que normalmente requiere cirugía metabólica y que también practicamos con muy buenos resultados.

El programa de balón de 1 año tiene un coste ligeramente superior porque la prótesis cuesta el doble y también son mayores el número de visitas de especialistas (cirujano, psicología, nutrición) que el paciente necesita.

En cualquier caso, es bueno recordar que en el caso del balón, la clave es el trabajo del paciente para modificar sus hábitos alimentarios y de estilo de vida.

Tanto el balón gástrico de 6 meses como el ajustable de 1 año están aprobados por la FDA americana y las Agencias Europea y Española del Medicamento.

balón gástrico o intragástrico